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Published on septiembre 3rd, 2026 | by Jorge Reyes

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La pugna por la candidatura de Chihuahua pone a prueba la unidad en Morena

En momentos en los que la dirigencia nacional de Morena y la presidenta Claudia Sheinbaum presumen la unidad del partido-movimiento, en el Estado de Chihuahua afloran las divisiones internas. En la recta final de la definición de la coordinación estatal de defensa de la transformación, la batalla entre el alcalde Cruz Pérez Cuéllar y la senadora Andrea Chávez se ha intensificado. El detonante fue la definición de las primeras cinco coordinaciones en Aguascalientes, Campeche, Colima, Sinaloa y Querétaro, la semana pasada, y la filtración de que la candidatura de Chihuahua ya estaba definida en favor del alcalde con licencia de Ciudad Juárez.

Hace tres meses, los morenistas de Chihuahua tenían un solo enemigo: la gobernadora panista María Eugenia Campos. Eso cohesionó a los grupos de los dos contendientes, que durante meses han evitado atacarse directamente. Pérez Cuéllar y Chávez emprendieron el trabajo partidista al que convocó la dirigencia de Morena (asambleas y recorridos casa por casa), y ambos mantienen como relato principal de su campaña la crítica a la gobernadora Maru Campos, quien mantiene un pulso con el oficialismo desde finales de abril, cuando se descubrió el ingreso de dos agentes de la CIA para participar en una operación antinarcóticos en la Sierra Tarahumara. Campos, quien ha hecho sentir su ausencia en la ceremonia del segundo Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, había unificado a dos bandos que parecían irreconciliables.

A unos días de que la dirigencia nacional de Morena dé a conocer a quien encabezará la campaña en Chihuahua, la aparente calma la ha roto el exgobernador Javier Corral, ex panista y actual senador de la bancada de Morena, quien ha abierto un frente en contra de su excompañero de partido. “Con 48 denuncias y procedimientos relacionados con su gestión como alcalde de Ciudad Juárez, convertir en candidato a gobernador de Chihuahua a Cruz Pérez Cuéllar sería una contradicción monumental. La connivencia con la corrupción, o hacerse de la vista gorda frente a candidatos deshonestos, tarde o temprano llevará a la derrota al movimiento social que se fijó como uno de sus principios no mentir, no robar y no traicionar al pueblo de México. La honestidad no puede ser un discurso para el país y una excepción para Chihuahua”, escribió Corral en sus redes sociales el 26 de agosto, justo el día en el que la dirigencia de Morena anunció la candidatura de la senadora Imelda Castro en Sinaloa.

Corral, quien gobernó Chihuahua de 2010 a 2016 y denunció por corrupción a su antecesor, el priista César Duarte, mantiene desde hace cinco años una batalla política y jurídica con su sucesora en el Palacio de Gobierno, a quien siempre ha acusado de confabularse con el exgobernador priista en una trama a la que él mismo denomina “el Maruduartismo”. Además de la panista y su equipo, Corral señala a Cruz Pérez Cuéllar como integrante de ese grupo.

“Cruz está atado indisolublemente a Duarte y María Eugenia. Otros 6 años de Duartismo , ahora por Morena, sería una de las mayores contradicciones de este movimiento que se erigió en nombre de la lucha contra la corrupción”, ha dicho Corral a EL PAÍS. El senador asegura que no sólo no apoyaría una eventual campaña del alcalde con licencia, sino que llamaría a abstenerse. Incluso, no descarta irse de Morena. “No tendríamos opción los que hemos luchado contra el Maruduartismo”.

Pérez Cuéllar ha guardado silencio ante los señalamientos del exgobernador, y se ha enfocado en una campaña que sus allegados consideran ganada. Miembros de su equipo afirman que Corral ha perdido influencia y credibilidad en el Estado, y atribuyen sus declaraciones a la “desesperación” en el equipo de Andrea Chávez, quien hasta el momento ha evitado hacer eco de las acusaciones en contra de Pérez Cuéllar. La senadora mantiene su campaña por la coordinación estatal, a la espera de que la dirigencia de Ariadna Montiel les convoque para hacer el anuncio.

Chihuahua, foco rojo

Cuando aún restan por definir las coordinaciones estatales de Morena en 12 Estados, Chihuahua es una de las principales preocupaciones para la dirigente Ariadna Montiel y la presidenta de la Comisión de Elecciones de Morena, Citlalli Hernández, que desde mayo trabajan para evitar una ruptura. Montiel comenzó por disciplinar a todos los cuadros morenistas, incluida la dirigente del partido a nivel estatal, Brighite Granados, y el presidente del Consejo estatal, Hugo González, responsables de conducir el proceso interno en la entidad con imparcialidad. Montiel, quien tiene una fuerte presencia en Chihuahua por el trabajo político que le encomendó Andrés Manuel López Obrador en 2018, ha sostenido al menos dos reuniones con Andrea Chávez y Cruz Pérez Cuéllar, en mayo y agosto, para pedirles que eviten la confrontación entre sus equipos, concentrarse en la defensa de la soberanía nacional y la batalla política contra Maru Campos.

Montiel logró que los aspirantes aparezcan juntos en los eventos públicos del partido; sin embargo, en el morenismo local hay una lucha soterrada, que se dirime mediante la difusión de encuestas que benefician a uno u a otro aspirante, contenidos anónimos en redes sociales para golpear al rival y la filtración de rumores en medios locales, como la supuesta cancelación de la visa estadounidense de Andrea Chávez, el presunto financiamiento de su campaña con recursos del grupo encabezado por el senador Adán Augusto López o una supuesta declinación anticipada para aceptacr la candidatura a alcaldesa de Ciudad Juárez. En sentido contrario, los ataques a Pérez Cuéllar ponderan su militancia panista, su presunto papel como “candidato protector de Maru Campos”, sus gastos como presidente municipal y sus frecuentes reuniones como alcalde de Juárez con autoridades de Estados Unidos, un dato que él y su equipo ven como una ventaja, y no como debilidad.

Apenas este martes, la lideresa de Morena, Ariadna Montiel, ha negado que las contiendas internas vayan a fracturar al partido, confiada en que todos los aspirantes entendieron y aceptaron las reglas de la convocatoria emitida en junio, que incluyeron firmar el compromiso de aceptar el resultado de las encuestas. “Estamos muy unidos, vamos a procesar este tema interno. La unidad no es en torno a las personas, la unidad es en torno al proyecto y así siempre lo hemos manifestado y todo el mundo creo que está en ese sentido muy comprometido. Entonces, vamos a salir bien”, ha anticipado Montiel, quien decidió suspender los anuncios de nuevas coordinaciones estatales en esta semana, con motivo del informe de Gobierno de la presidenta Sheinbaum.

Para la dirigencia de Morena, arrebatarle la gubernatura de Chihuahua al PAN -que gobierna ahí desde 2016- es uno de los objetivos estratégicos de 2027. Y, del mismo modo, para la oposición es crucial mantener ese Estado fronterizo; a grado tal que las dirigencias del PAN y el PRI han iniciado negociaciones para pactar una alianza local en torno a la candidatura del presidente municipal de Chihuahua, Marco Bonilla.

Maru unificó a Morena

Al comienzo de la contienda por la coordinación estatal, fue la gobernadora Maru Campos quien logró reconciliar al morenismo chihuahuense, que el 16 de mayo olvidó sus rencillas para marchar en contra de la gobernadora y mostrar un frente unido “en defensa de la soberanía”, contra la injerencia extranjera y a favor del juicio político a la Gobernadora. Pero, detrás de la foto de la senadora Chávez y el alcalde Pérez Cuéllar caminando juntos en las calles de Chihuahua, había una ruda contienda por la candidatura.

Para entonces, la senadora ya llevaba más de un año en campaña y, luego de una autopromoción que le provocó una lluvia de críticas fuera y dentro de Morena, el 15 de abril pidió licencia a la Cámara alta para concentrarse en su candidatura. Chávez se define como una opositora férrea a Maru Campos, y basa su estrategia en la crítica frontal y permanente a la gobernadora. Cuenta con el respaldo de personajes del ala más dura del oficialismo, como el senador Adán Augusto López, pero también del exgobernador Javier Corral.

Cruz Pérez Cuéllar pidió licencia al ayuntamiento de Juárez hasta el mes de junio, luego de que Morena emitiera la convocatoria al proceso interno. Cuando aún estaba en el cargo, inició una notoria promoción con un mitin multitudinario el sábado 18 de abril, tres días después de la licencia de la senadora. El alcalde tiene un pasado panista que lo vincula a la gobernadora, de quien ha sido un opositor mucho más moderado.

Pérez Cuéllar cuenta con el respaldo del grupo político de la nueva dirigente nacional de Morena, Ariadna Montiel, y la delegada del Bienestar en la entidad, Myrna Chávez. Pero juega en su contra su larga militancia panista y haber sido derrotado en el proceso interno 2020-2021, cuando impugnó la encuesta en la que resultó ganador Juan Carlos Loera, candidato morenista que perdió frente a Maru Campos en la elección constitucional.


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