El Niño ya empezó; se prevé que sea uno de los más grandes desde 1950
AP.- Este jueves, después de semanas de pronósticos, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés) confirmó oficialmente la formación del fenómeno meteorológico El Niño en el océano Pacífico; desafortunadamente, es posible que alcance una gran intensidad.
De acuerdo con los expertos, El Niño igualará —o superará— el récord del que comenzó en 1997, el cual contribuyó a causar miles de millones de dólares en daños por olas de calor, inundaciones, sequías, tornados e incendios forestales.
En su anuncio, la NOAA indicó que existe un 63% de probabilidad de que El Niño se intensifique tanto al concluir el otoño y empezar el invierno que «se ubicaría entre los eventos de El Niño más grandes en el registro histórico desde 1950».
Las aguas cálidas y profundas de El Niño afectan los patrones climáticos al traer «mucho calor adicional a la superficie, lo que alimenta muchos eventos extremos en muchos lugares en el mundo», explicó la climatóloga Abby Frazier, de la Universidad Clark. Especialmente en el Pacífico, «la situación puede volverse crítica muy rápidamente», agregó.
El Niño genera ganadores y perdedores
Los efectos de este patrón climático varían según la región. A menudo El Niño atenúa —pero no elimina— la actividad de la temporada de huracanes del Atlántico, pero la incrementa en el Pacífico. El oeste del continente y sus islas corren un peligro mayor.
El Oriente Medio, azotado por la sequía, podría beneficiarse, según los científicos climáticos. Pero otras regiones enfrentan mayores riesgos.
Partes del oeste de Sudamérica, como Perú —donde se detectaron los primeros fenómenos de El Niño hace décadas—, suelen sufrir fuertes lluvias e inundaciones, además de un verano inusualmente cálido. India enfrentará olas de calor más intensas, mientras que Australia se verá amenazada por sequía, incendios forestales y calor extremo.
Es probable que el noreste de África experimente cambios climáticos drásticos, desde una sequía intensa hasta lluvias torrenciales peligrosas, refirió Muhammad Azhar Ehsan, climatólogo y experto en El Niño de la Universidad de Columbia.
De acuerdo con Jon Gottschalck, jefe de la división de operaciones del Centro de Predicción Climatológica de la NOAA, en Estados Unidos El Niño puede provocar tormentas más intensas con lluvias más abundantes en el sur, pero también suele beneficiar a la agricultura en el país.
Fuertes señales tempranas
Los fenómenos climáticos extremos causados por El Niño también dependen del momento en que se desarrolla.
Normalmente, El Niño se forma en el verano, alcanza su punto máximo a finales del otoño o en los primeros días del invierno, y se disipa en la primavera siguiente, explicaron los científicos.
No obstante, el equipo de Ehsan pronostica que este El Niño alcanzará su punto máximo uno o dos meses antes, con base en las claras señales tempranas de las últimas semanas. Gabriel Vecchi, climatólogo de la Universidad de Princeton, dijo que los fenómenos de El Niño de gran magnitud como este también tienden a durar más.
Los indicios tempranos —incluida la presencia de aguas más cálidas que se desplazan hacia la superficie del Pacífico— han sido tan fuertes y evidentes que todos los meteorólogos han pronosticado el mismo El Niño ultrafuerte, agregó Vecchi, quien también mencionó que los pronósticos de El Niño suelen ser muy dispares en esta época del año.
También se han predicho eventos de El Niño más intensos a medida que el mundo se calienta debido a la quema de carbón, petróleo y gas, expusieron Frazier y otros. No obstante, ella hizo notar que es demasiado pronto para determinar si este El Niño forma parte de ese proceso.
Incluso antes de que oficialmente se formara, este El Niño ya había recibido sobrenombres, incluidos «súper» y «Godzilla».
«En lugar de que tengan miedo, podemos pedirle a la gente que se prepare«, dijo Ehsan, de la Universidad de Columbia.


