Ciudadanos exigen rescate urgente del histórico edificio Pleamar en Ciudad Madera; advierten que el patrimonio de la comunidad se encuentra en riesgo
Ciudad Madera, Chihuahua.— La creciente preocupación por el deterioro del edificio conocido como Pleamar, considerado uno de los inmuebles históricos más importantes de Ciudad Madera, ha generado un llamado público encabezado por la ingeniera Karina Torres, quien exhortó a las autoridades y a la sociedad a intervenir de manera inmediata para evitar la pérdida de un inmueble que representa parte fundamental de la identidad e historia del municipio.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, la ingeniera manifestó que el abandono del edificio no solo representa el deterioro físico de una construcción centenaria, sino también la desaparición de un capítulo esencial en la historia de Ciudad Madera.
«La historia no muere de un día para otro; muere cuando aprendemos a ignorarla», expresó, al advertir que cada tabla que se pudre, cada ventana rota y cada muro que se deteriora significan la pérdida de la memoria colectiva de generaciones enteras.
De acuerdo con la información compartida por la profesionista, el inmueble fue originalmente el Hospital Blanco de la compañía fundada por William C. Greene, uno de los empresarios que impulsaron el desarrollo industrial y maderero de la región a principios del siglo XX.
En aquella época, Ciudad Madera experimentó un importante crecimiento económico gracias a la industria forestal, atrayendo trabajadores y familias provenientes de diversas partes del mundo, entre ellos estadounidenses, chinos, japoneses, árabes, ingleses y mexicanos, quienes contribuyeron al desarrollo de una comunidad multicultural.
Alrededor de esa actividad económica se construyeron hospitales, hoteles, casinos, cines y diversos edificios con características arquitectónicas propias de ese periodo histórico. Sin embargo, con el paso del tiempo, la mayoría de esas construcciones desaparecieron.
Actualmente, el edificio Pleamar permanece como uno de los últimos testimonios materiales de aquella etapa que marcó el nacimiento de la ciudad moderna.
Karina Torres denunció que el inmueble presenta un evidente deterioro provocado por la falta de mantenimiento y de acciones concretas para su conservación.
Según señaló, el paso del tiempo ha provocado daños visibles en la estructura, incluyendo madera deteriorada, pintura desprendida y ventanas destruidas, situación que, de no atenderse, podría derivar en la pérdida irreversible del edificio.
La ingeniera enfatizó que la desaparición del inmueble significaría mucho más que perder una construcción antigua, ya que representa un patrimonio histórico que pertenece a toda la comunidad.
«La historia de una ciudad no pertenece a un gobierno; pertenece a todos», afirmó.
Dentro de su pronunciamiento, Karina Torres hizo un llamado respetuoso a las autoridades municipales y estatales, así como a las instituciones dedicadas a la cultura, al turismo, empresarios y ciudadanía, para que unan esfuerzos encaminados al rescate del inmueble.
Entre las acciones solicitadas destacan:
* La realización inmediata de estudios técnicos especializados para conocer las condiciones estructurales del edificio.
* La gestión de recursos públicos y privados destinados a su restauración.
* La participación de especialistas en conservación del patrimonio histórico.
* La elaboración de un proyecto integral que respete la arquitectura e identidad original del inmueble.
* La implementación de acciones urgentes que impidan un deterioro mayor.
Asimismo, pidió que el tema deje de ser únicamente motivo de discursos y promesas, y se traduzca en acciones concretas antes de que el daño sea irreversible.
Como parte de su propuesta, la ingeniera planteó que, una vez restaurado, el edificio pueda convertirse en uno de los espacios culturales más importantes del noroeste del estado de Chihuahua.
Explicó que Ciudad Madera carece actualmente de un teatro y de un recinto adecuado para desarrollar actividades artísticas, culturales y académicas.
Entre los usos que podrían darse al inmueble mencionó:
* Presentaciones teatrales.
* Conciertos.
* Conferencias.
* Exhibiciones de danza.
* Proyecciones de cine.
* Festivales escolares.
* Encuentros culturales.
* Actividades comunitarias.
Afirmó que la mejor forma de preservar un edificio histórico es devolverle la vida mediante un uso permanente que fortalezca el tejido social y cultural de la comunidad.
La publicación concluye con un mensaje dirigido a toda la sociedad, invitando a reconocer el valor histórico del edificio y a participar en su defensa.
Karina Torres advirtió que, si no se actúa con prontitud, las futuras generaciones únicamente conocerán este patrimonio a través de fotografías y relatos.
Finalmente, expresó su esperanza de que la difusión del mensaje en redes sociales permita sensibilizar tanto a ciudadanos como a autoridades y que el llamado contribuya a impulsar acciones concretas para rescatar uno de los últimos edificios emblemáticos que conservan la memoria histórica de Ciudad Madera.
Con esta solicitud pública, la ciudadanía busca abrir un debate sobre la conservación del patrimonio arquitectónico local y evitar que uno de los símbolos más representativos de la historia maderense desaparezca por el abandono y la falta de intervención.


